| Existe
muy poca información de los cronistas acerca del tema del
IntiRaymi de los Incas, sin embargo son importantes los datos
recogidos por: Cieza de León, Cristóbal de Molina (el Cuzqueño),
Joseph de Acosta, Murúa, Guaman Poma de Ayala, Betanzos y
Garcilaso de la Vega. |

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Pero indirectamente nos proporcionan información
que nos permite intentar la reconstrucción de cómo fue esta fiesta
dedicada a rendir culto al dios Apu Punchao Inca o el Sol de los
incas, tomando en cuenta también la información que supervive
en la mente de los campesinos actuales, y se observa entre los
rituales que durante el año practican, en ceremonias dedicadas
a sus dioses tutelares heredados de los Incas incluyendo las informaciones
que nos alcanza la arqueología de los Inca.
| A
la fecha esta representación o puesta en escena de un guión
documentado, se lleva a cabo en la Explanada de Saqsaywaman,
y últimamente a sugerencia del autor, se incorporó como escenarios
el patio del templo del Qoricancha y la misma plaza del Cuzco,
o Haukaypata, para de esta plaza la comitiva real del inca,
se traslada hasta la explanada de Saqsaywaman donde se ha
instalado tribunas para dar facilidad a los visitantes y el
publico local se instala en los alrededores ocupando sitios
que pertenecen al conjunto arqueológico de Saqsaywaman, espectadores
que sobrepasan a los 100.000. |

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Para el autor es cosa excepcional dar cuenta de un acontecimiento
que lo viví desde el primer año que se puso en escena.
No es el momento, para detenerse y luego iniciar una crónica minuciosa
de la historia propiamente del Intiraymi, sino por ahora presentar
únicamente un pequeño resumen de lo que es a la fecha esta escenificación
que siempre es recordada por todos los moradores de esta importante
ciudad del Cuzco.
En esta oportunidad, debemos recordar a los dirigentes anónimos
de Cuzco que organizaron y prepararon la primera escenificación
de un acto teatral al aire libre como fue el llamado "DEFENSA
Y TOMA DE LA FORTALEZA DE SAQSAYWAMAN" preparado y dirigido
por un grupo de profesores y el tema central consistió en la escenificación
de la toma de Saqsaywaman por los invasores españoles y la defensa
que hicieron los indios, siendo los personajes centrales el Inca
y Cahuide. (Personaje mítico), fue representado por el indio de
Paruro Serapio Carrillo. Mas de Cien indios participaron en la
tarea de defensa de Saqsaywaman y el custodio de las "Vírgenes
del sol recluidas en algún lugar de la fortaleza. Perdieron la
batalla los indios y Cahuide se arrojó de una parte alta de las
Murallas.
El Inca y su comitiva representados por artistas del Cuzco, se
hicieron presentes con trajes confeccionados por algún artista
del grupo, y la Revista Mundial, editada en Lima dio cuenta de
todos los números del programa de recepción a los visitantes que
llegaron al Cuzco, en 1928 con motivo de la inauguración de varias
obras del Gobierno del Presidente Augusto B. Leguía, que no pudo
venir al Cuzco y fue representado por sus dos señoritas hijas.
| Este
número del programa de recepción, también contó con la presentación
de danzas ejecutadas por los campesinos de Urubamba, como
la danza de los Siqllas, Canchi de Sicuani y Mistiza Coya
de Paucartambo. Al finalizar cada número la concurrencia premió
con aplausos la actuación y organización de los diferentes
números del programa. Y La revista Mundial de Lima, editó
un numero extraordinario en el mes de diciembre de 1928, que
es digna de nuestra colección. |

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Es muy probable que el doctor Vidal, presenció estos actos, en
vista que nació en 1906 y a sus 22 años es posible que estuvo
presente en Saqsaywaman participando como espectador, y este número
de Saqsaywaman, habría impresionado a Vidal para que parte de
su proyecto se encuentre inspirado y motivado suficientemente
y lo ponga a consideración del Instituto Americano de Arte, que
de inmediato lo aprobó, en vista que muchos de los socios del
Instituto a aquella época pertenecieron a la generación de Vidal.
Como dice Juan de Betanzos en su capitulo XI, de su crónica Suma
y Narración de los Incas. En la página 246,"Propuso de hacer
esta casa del Sol...llamó a los suyos y a los señores del Cuzco,
que allí consigo tenía y dijoles que quería edificar esta casa
del Sol, y ellos le dijeron que diese la traza del edificio, y
el Inca Yupanqui les dijo que la casa debía de ser edificada,
porque él así lo tenía pensado".
"Y hecho esto...mandó el Inca Yupanqui, que viniesen allí
los plateros que en la ciudad había...los mandó que hiciesen un
niño de oro macizo y vaciadizo, que fuese del tamaño de un niño
del altor y proporción de un niño de un año y desnudo. , Este
bulto se tardó de hacer un mes, en cuyo mes hubo grandes sacrificios
y ayunos.
Luego de tener el bulto del Sol, tuvieron que hacaaer el de la
Luna que se le consideraba esposa del Sol, y ubicarlos en los
recintos del Qoricancha. Terminadas estas tareas Inca Yupanqui
ordenó a los sacerdotes su adoración y difusión del Culto al Sol,
y su esposa mama killa, por t odos los confineds del Tawantinsuyo,
juntamenete que la construcción de templos dedicados al culto
del Sol, la Luna y los otros dioses.
Esto significaba señalar un mes para sus celebraciones, y se escogió
el " setimo mes que responde a junio, se llamaba aucaycusqui
Intiraymi , en él sacrificaban cien carneros (llamas) que decían
que esta era la fiesta del Sol..."según las frases de Acosta.
H.N.y M. de las Indias. Pág.269.
"Hase de advertir que esta fiesta, cae cuasi al mismo tiempo
que el Corpus Christi" Acosta H.N y M de las I., pág. 269.
De esta manera podríamos seguir recogiendo referencias para reconstruir
parte del Intiraymi, pero por el momento volvamos al resumen.
LA FIESTA DEL
SOL
En todos los centros arquitectónicos importantes
construidos por los incas, nunca pudo faltar el templo destinado
al culto del dios Sol, edificios de piedra bien pulida como el
caso de Qorikancha del Cuzco donde tenemos desde el muro de circunvalación
hasta los recintos interiores con un fino acabado de cantería
empleando la roca andecita de mejor calidad.
Este templo que estuvo en la primera fila para el saqueo por parte
de los españoles fue debido que aquí se concentraban gran parte
de las ofrendas de metales y tejidos finos que los indios ofrendaban
a sus dioses, principalmente al dios Sol.
Se dice que las paredes tenían cenefas de laminas de oro, que
fueron robadas por los españoles que sedientos de oro y plata
ingresaron a todos los sitios sagrados y arrancaron de cuajo todos
los adornos y ofrendas que en estos sitios como el Qoricancha
existían salvándose únicamente aquellas ofrendas que fueron enterradas
en los templos o sea en los patios de los centros construidos
para culto a sus dioses, como el caso del Qoricancha donde al
excavar el patio `principal hallamos muchas ofrendas de metal,
y mullo que ofrendaron los sacerdotes.
Luego de los arreglos necesarios los recintos y el patio quedaban
listos para las celebraciones, y cuando el Inca y su comitiva
ingresaba, al Qoricancha se realizaba el saludo con el brindis
de la Chicha especialmente preparada para estas festividades,
siempre existían dentro de las costumbre indígena el uso de dos
vasos o Queros. Con uno se brindaba, a la tierra y los dioses
y el otro a los concurrentes a las ceremonias, costumbre que se
mantiene hasta la fecha entre los campesinos.
El Bulto del Sol, que consistía en una escultura de oro habría
tenido su lugar preferencial dentro del edificio, pero no tenemos
documentación, porque se recoge dates que fue retirada antes que
los españoles ingresaran al Qorikancha y puesta a salvo en algún
lejano lugar. Representaba al dios Sol con todos los privilegios.
Era posiblemente vestido con los tejidos más finos logrados por
especialistas en tejido. Esto se documenta con los hallazgos del
cerro el plomo en Chile y otras cumbres de cerros donde se han
hallado tumbas con ofrendas del Dios Sol engalanado con finos
tejidos. Este bulto o escultura del Sol estaba presente en todas
ceremonias importantes.
A este dios estaban destinados los sacrificios de llamas y las
ofrendas. En el Intirraymi de Cuzco, actualmente se hace un simulacro
de ofrenda de una llama que no se sacrifica su vida. Es interesante
el proceso y se ha documentado suficientemente en vista de que
en muchas comunidades de campesinos, del sur del Perú, se sigue
practicando el sacrificio de llamas
También según los testimonios de la crónica del cronista Guaman
Poma de Ayala, muestra un dibujo indicando l manera cómo los sacerdotes
incas extraían las vísceras de estos animales procediendo la apertura
del cuerpo por un costado de la llama (Chillanmanta) introducían
la mano y arrancaban el corazón latiendo del animal, luego los
pulmones que eran inflados por los sacerdotes, para luego a través
de las manchas sangre el sacerdote hacía sus pronósticos para
el Inca y el Tawantinsuyo. Un año pretendí darle realismo a esta
parte de la escenificación matando la llama, por ahí surgió la
sociedad protectora de animales oponiéndose al acto, por ello
se sigue haciendo el simulacro de sacrificio.
Ceremonias similares hacen los campesinos, hoy, pero en la celebración
de la fiesta del Sol, algunos cronistas mencionan que eran decenas
de llamas las sacrificadas. Otra parte de la celebración del Intiraymi
consistía en la ceremonia del fuego nuevo. Esta parte de la ceremonia
consistía cumplir la orden del Inca de apagar el fuego en todos
los fogones del Cuzco y alrededores con el propósito de encender
el fuego nuevo, que era obtenido a través de una chipana o espejo
cóncavo de oro y con l superficie muy brillante, que permitía
concentrar los rayos del Sol y luego al reflejarlos sobre un poco
de lana de camélido, encender una llama que luego al soplar estaba
listo el fuego que era repartido desde una fogata, instalada a
un costado del Usno, en la plaza de Haukaypata, de allí llevaban
el fuego a todos los fogones. Esto en razón que las cocineras
son expertas no sólo en cocinar sino también en guardar el fuego
entre las cenizas, como lo hacen hasta hoy los indios que viven
en sitios alejados de los centros urbanos, donde los fósforos
hoy les resuelve el problema. Esta parte de la ceremonia del fuego
nuevo nunca se ha realizado en la escenificación del Inti Raymi
de Cuzco, se ha hecho el simulacro de encender el fuego con un
encendedor, luego se traslada el fuego a una cantidad de paja
amontonada que se enciende. De allí se hace el simulacro de repartir
el fuego, por los cuatro suyos.
El personal que participa en estas escenificaciones consta de
un agrupamiento de 90 soldados del cuartel del ejército peruano,
acantonado en Cuzco que representaran a los soldados del inca,
trajes, algo parecidos a los que el cronista Guaman Poma, los
dibuja, portando cada soldado un escudo de cartón pintado y en
la otra mano un arma, un palo con una estrella de madera. Completando
la vestimenta de soldado con sandalias de jebe y casco que es
una especie de gorro. Un contra sentido total, porque en las ceremonias
incas no participaban los ejércitos, y con el objeto de militarizar
la ceremonia se introdujo desde un comienzo un grupo de soldados
disfrazados de soldados inca. Hasta hoy con el objeto de aumentar
el número de personajes se sigue contando con soldados. Ninguna
documentos del siglo XVI certifica que participaban soldados.
Forman parte de la comitiva del Intiraymi, 25 parejas de mujeres
que representan a las ajllas, en los documentos tampoco se dice
que participaban las ajllas. Estas señoritas eran disfrazadas
con vestidos a las rodilla, pero cuando estuvo a nuestro cargo
el asesoramiento, diseñamos vestidos hasta los tobillos, contando
para ello a los gráficos de Guaman Poma y dibujos que se representan
en la cerámica Inca. Para enriquecer la escenificación se introdujo
el anda para el Inca, de igual manera para la esposa o coya, que
dígase de paso no participaba en este tipo de ceremonias, que
eran representados solo los hombres. Personaje mudo que no dice
nada dentro del guión y que podía muy bien suprimirse.
Obligatoriamente,
participaban los sacerdotes, Wirapiricuq, que sacaba de las entrañas
del animal sacrificado las vísceras, el Kallpa Rikuq, pastor de
las llamas destinas de los sacrificios, Tarpuntay el sacerdote
encargado de cortas con su Tumi o cuchillo sagrado las `parte
del cuerpo de la llama que será sacrificada el Willaq Uma, supremo
sacerdote que se encargaba de hacer los vaticinios en las vísceras
de las llamas. Y participarle al Inca las buenas o malas noticias.
La entrada del Inca a la plaza del Haukaypata o a la Explanada
de Sqsaywaman estuvo siempre presidida por un grupo de ajllas
que rociaban flores y acompañadas por los Pichaq, hombres que
se encargaban de espantar con escobas de paja a los malos espíritus
que podrían haber en el camino. El inca en todas sus actuaciones
al aire libre, se muestra en los documentos que siempre era acompañado
por su kumillo, o jorobado enano que portaba la Achiwa, especie
de paraguas o sombrilla hecha de plumas de colores.
El Intyiraymi, no se celebraba un solo día sino durante varios
días, unos días el Inca y sus sacerdotes y nobles esperaba la
salida del sol en el Qoricancha y otros días encima del Usno de
la Plaza de Haucaypata.
El inca antes de subir al Usno tenía que pasar por alfombras de
flores y tejidos de fino acabado que se extendían para que el
Inca caminara.
El Inca para estas ceremonias era conducido en andas, portando
su manto que hacía de capa, y que hasta la fecha no se ha encontrado
ninguna muestra sino que se tiene inventar la forma y los adornos
el bastón de mando lo deja antes de subir al Usno, en manos de
los kumillos, y luego los sacerdotes y personajes participantes
inician canciones destinadas a saludar al Inca y al Sol, y los
músicos a ejecutar melodías para el Sol. En cuanto al Unku o camiseta
del Inca, si se ha encontrado en museos ejemplares que sirven
de modelo para confeccionar el Unko o camiseta del Inca, como
pectoral llevaba uno fabricado de plumas de aves de colores, y
en la cabeza la borla imperial atada a la mascapaycha, fabricada
de oro, que colocaba en la frente.
Durante los pasajes de la ceremonia el Inca va brindando con chicha,
servida en dos aquillas o vasos de oro, uno para el Sol y otro
vaso para el Inca, y otras veces un vaso para el Inca y el otro
para la pacha mama o madre tierra, haciendo mención a los Apus
o dioses de la tierra, como el Ausangati, Wanakauri, Pachatusan,
Salkantay y Saqsaywaman.
La ceremonia del Sanku, o harina de maíz tostado, que se llevaba
a esta ceremonia para hacer comulgar a todos los sacerdotes y
el inca que había guardado ayuno, o Kasiy.
El maíz considerado una gramínea de vital importancia para el
sustento de los pobladores incas y preincas, fue deificado y considerado
como elemento sagrado y por lo tanto en todas las ceremonias de
ofrenda a la tierra siempre tiene que estar presente, una mazorca
de maíz y hasta la reprodujeron en piedra, como esculturas representativas
dentro de la ideología andina.
Luego de todas las ceremonias el inca ordenaba el retiro de todos
de encima del Usno, así continuaban las ceremonias durante el
mes de junio.
Luis Barreda
Murillo
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